Antes de invertir, revisa estas cinco claves para cuidar tus ahorros

Antes de invertir, revisa estas cinco claves para cuidar tus ahorros

Empezar a invertir no consiste únicamente en buscar una alternativa que ofrezca una determinada rentabilidad. Antes de colocar los ahorros, es necesario tener claro para qué se invierte, cuánto tiempo se puede mantener el dinero y qué nivel de riesgo se está dispuesto a asumir.

Definir estos aspectos puede ayudar a elegir una alternativa acorde con la situación financiera y evitar decisiones basadas únicamente en la expectativa de ganar más.

Define para qué quieres invertir

El objetivo es el punto de partida. No es lo mismo invertir para comprar una vivienda, generar ingresos adicionales o construir un patrimonio para el largo plazo.

La finalidad también ayudará a determinar cuánto dinero destinar, durante cuánto tiempo mantener la inversión y qué nivel de riesgo puede asumirse.

Asegura primero un fondo para emergencias

Antes de comprometer los ahorros en una inversión, es recomendable contar con un respaldo para afrontar gastos inesperados.
La referencia planteada en la nota es disponer de un fondo equivalente a entre tres y seis meses de gastos. Este dinero debería mantenerse disponible y separado de las inversiones que tengan un plazo más largo o un mayor nivel de riesgo.

Contar con este colchón permite evitar que una emergencia obligue a retirar una inversión antes del momento previsto.

Identifica cuánto riesgo puedes asumir

Todas las inversiones implican algún grado de riesgo. Por eso, antes de elegir una alternativa es necesario considerar tanto el plazo durante el cual podrás mantener el dinero invertido como tu capacidad para asumir posibles pérdidas o variaciones en el valor.

La elección debería guardar relación con tus objetivos y con tu situación financiera, en lugar de basarse únicamente en la rentabilidad esperada.

Investiga antes de poner tu dinero

Una de las claves para un inversionista que recién empieza es entender cómo funciona la alternativa que está considerando.

Además de revisar cuánto podría generar, conviene conocer el plazo, la liquidez, los riesgos y la forma en que se obtiene el retorno.

También es importante saber quién administra el dinero, qué experiencia tiene, cómo funciona el modelo de negocio y cuáles son las condiciones de la operación.

Como señala Jonathan Goldin, gerente general de la fintech Zuma, la rentabilidad no debería ser la primera pregunta. Antes conviene determinar para qué se invierte, cuándo se necesitará el dinero y qué riesgo se está dispuesto a asumir.

Evita concentrar todos tus ahorros

Diversificar permite reducir la concentración del patrimonio en un solo activo, sector o tipo de riesgo.

Esto no significa distribuir el dinero de manera indiscriminada. La combinación de inversiones debe responder a los objetivos, el horizonte de tiempo y el nivel de riesgo que cada persona está dispuesta a asumir.

La información también es parte de la inversión

Antes de transferir dinero, es importante conocer quién está detrás de la propuesta y bajo qué condiciones opera.

La transparencia sobre el funcionamiento de la inversión, el origen de la rentabilidad, los riesgos y las condiciones para retirar el dinero permite evaluar la alternativa con mayor información.

En ese sentido, invertir comienza antes de elegir dónde colocar los ahorros: empieza por conocer la propia situación financiera y entender exactamente en qué se está poniendo el dinero.

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